lunes 21 de noviembre de 2011

Importancia nula

-... en fin, nada de lo que diga importa, solo recuerdo que:

1

-Sólo platicábamos, entre pasaje y pasaje. Ésos eran los domingos por la noche, esperar a que fuera por mí a la casa; bueno, a la esquina de la casa. Esperaba a que me mandara un mensaje para salir a la esquina de mi casa a que llegara en el taxi, me subía y recorríamos la ciudad... sólo platicábamos cuando dejaba a alguien, así, de 6 a 11, así, todos los domingos.

-Y, aún así, me excitaba exactamente lo mismo que a él: Que los demás me desearan, que tuviese 2 o 3 cam´s, o, al menos una para que alguien me viera mientras me masturbo... Tengo una relación aburrida con él, ya no me interesa, creo. Aunque, lo que sí me gusta es su cuerpo... cogemos muy bien, tiene una verga muy grande y, sí, ahí la pasamos muy bien, pero empiezo a no soportarlo.

-¿Yo?... no, yo no tengo nada que contar, simplemente escucho.

2

-Estoy esperando el camión, son las 8 de la noche, la luna está menguando y quiero llegar pronto a mi casa. De pronto la vi, sentada en una banca frente a la parada. Tiene 45 años al menos y está vestida como suelen hacerlo las personas normales en un domingo cualquiera. Tiene el celular en su mano, levanta la cara cada 10 segundos, de pronto, un auto blanco da vuelta en la calle que rodea el pequeño parque donde se encuentra, ella grita:

-¡Aquí estoy!

El auto sigue unos cuantos metros y se estaciona, ella aguarda, tal vez piensa que el auto se parará justo frente a ella, es más, tal vez piensa que el conductor le abrirá la puerta para que ella suba, pero, decide ir y subirse por su propia cuenta al auto. Regresó a los 15 minutos, se volvió a sentar en su silla y al cabo de un cuarto de hora, llegó otro auto y se repitió la escena.
El autobús que me deja justo en la puerta de mi casa, llegó, hice la parada, me subí, pagué mi boleto y ésto fue lo que pude recuperar estando sentada en la primera fila de asientos de la izquierda, justo el que está detrás del chofer:

-¿Qué?, ¿tienes calor?
-Sí.
-Abre la ventana.
-¿Ya ves cómo eres?
...
Pos ya ves, ese chofer idiota, parece que trae bueyes.
-Ja, ja, ja.
-Ya ves, dice que eres un buey.
-¿Dice?
-Ah no, yo dije.
-¿No que no?
...
¿Quién es?
-Es ese.
-¿El que va en la moto?
-Sí, me habló porque quiere unas cositas.
-¿Ah, sí? y ¿en cuánto salen?
-Mil pesos.
-Pues ¿qué cositas tienes?
-Unas...
¿No adivinas para qué me habló?
-¿Por?
-Por esto... es su ropa.
-¿Tanto así?
-¿Por qué crees que me habló cuando pasaste?
-...
¿Tons qué? ¿vas a venir?
-¡No!, ¿cómo crees?, me vas a dejar abandonada.
-¿Ya ves como eres?
-Vas a dejar a la chiquitita en el bosque...
-¡Oh! ¿ya ves?
-... es que está sentido por lo del Rafa...
-¡Ah! Cómo no, si a mí también me pegó...
-Míralo, pobrecito... ¿a poco te dolió?

Eso fue todo, bajé del camión y comenzó otra discusión, estaban coqueteándose a lo burdo, pero con claves. Llegué a la casa, sola. Enciendo las luces, dejo mi bolsa y enciendo un cigarro ahí me di cuenta que no traía mi celular.
Marco desde la casa a mi número y nadie contesta, de pronto devuelven la llamada. Voz de mujer, que dice que quiere devolverme el teléfono, me pide la dirección, se la doy, le pregunto en qué viene, ella responde que en un taxi, le pido el número del taxi para tener la seguridad de que no se trata de una broma y, para estar al pendiente de su llegada desde mi ventana,

-Unidad 5430.

anoto el número en un volante, en... el volante de su consultorio precisamente, me paro en la ventana, apago mi cigarro.
Espero.

-Se acabó el tiempo.
-¿Nos vemos la siguiente semana?
-Misma hora.
-Espero que no los mismos problemas.

3

-¿Qué es lo que quieres que haga? Pídelo, ¡pídemelo! ¡¿qué hacemos?! ¡¿qué hago?!
-Nada y por favor, deja de gritar.
-¿Qué es lo que necesitas? ¿qué es lo que no te gusta?
-Justo ésto... estoy harta de estas escenitas.
-Pero, no lo entiendo.
-...
-Dime, dime lo que quieres
-...
-¡Dímelo!
-No soporto tus fracasos, eso es lo que pasa, no aguanto que no tengas vida, que dependas tanto de mi hasta para ser feliz.
-No entiendo el amor de otra manera, me preocupo por ti, te necesito.
-¡Cállate! sabes que no soporto que me trates como una niña, no necesito que me cuides, no necesito que te preocupes por mí, ¡entiende! Necesito a alguien que esté a lado mío, solo eso.
-...
Está bien, entiendo, voy a dejarte sola para que pienses mejor.
-Quiero que te vayas de la casa.
-Regreso en una hora.
-Quiero que te vayas...
-Regreso en una hora.

4

-Hola.
-Hola.
-Pues, aquí estoy... Cuando te subiste al camión se te cayó el celular, me crucé la calle y lo recogí.
-Gracias, no me di cuenta, bueno me di cuenta hasta que llegué a la casa.
-Disculpa que haya revisado tus contactos, pero es que quería ver si tenías un número de tu casa, o algo...
-Está bien, de verdad, gracias.
-Bueno, entonces, eso es todo.
-Eh, creo que sí...
-...
-¿Quieres dinero para el taxi?
-Ah, está bien, no te preocupes.
-No, de verdad, ten.
-Gracias.
-Entonces... ¿quieres tomar un café?
-Me encantaría.
-Adelante.
-Linda tu casa.
-Ah, sí.
-¿A qué te dedicas?
-Escribo.
-¿Qué escribes?
-Pues, en realidad, ahora nada, trabajo en un periódico y hago la corrección de estilo.
-No sé lo que es eso.
-Corrijo lo que los demás escriben.
-Ah.
-¿Cuántas de azúcar?
-Dos por favor.
-Y tú, ¿a qué te dedicas?
-Pues, yo, me subo a coches, se la mamo al conductor y me vuelvo a sentar en la banca donde estaba cuando te vi.
-Ja, ja...
-...
-¿En serio?
-Sí.
-...
-Y, ¿te va bien?
-Pues, no me quejo.
-¿Cuánto ganas por...
-¿Mamársela a alguien?
-Sí.
-Como 200 pesos.
-Y ¿cuántas veces lo haces por día?
-Como unas cinco, todo depende, hay días buenos y días malos.
-Pues es mucho más de lo que yo gano.
-¿Cuánto ganas tú?
-Muy poco.
-Pero lo que haces es...
-Es nada, es una corrección, nada más.
-Trabajas en un periódico.
-Pues sí, pero no escribo las notas, solo arreglo lo que otros no saben o pueden hacer, lo cual se me hace una estupidez, deberían saber escribir al menos.
-Creo que me voy.
-Está bien.
-Gracias por el café.
-Gracias por el celular.
-Sé que, bueno, tal vez no lo necesites pero... anoté mi número en tu teléfono, espero que algún día nos tomemos algo o nos veamos para platicar.
-Me parece bien, yo te hablo.
-Adiós.
-Cuídate.

5

-... Le pedí que se fuera de la casa.
-¿Cómo lo tomó?
-¿Tomar? No me escuchó siquiera, me dijo "regreso en una hora" y a la hora regresó.
-¿Y?
-Sus cosas estaban ya en la entrada.
-¿Sacaste sus cosas?
-No las saqué de la casa, solo las puse en la entrada.
-¿Qué hizo?
-Nada, más bien, no dijo nada, se puso, en silencio (por fin) a acomodar sus cosas, de hecho ya traía cajas de cartón que por cierto se las vendió el señor de la tienda.
-¿El chisomoso?
-Sí, el chismoso. Hoy que fui a la tienda me dijo "Señorita, ¿ya se van a mudar?" "No... me da un litro de leche por favor y café de grano... ¿por qué lo dice?" "Porque ayer vino el muchacho a comprarme cajas de cartón." "Ah." "Entonces ¿no se van?" "Él se va señor. ¿Cuánto es?".
Quiso seguir hablando y yo simplemente le pagué y le dije "Buen día" y me fui.
-Pinche chismoso.
-Sí, ya sé, por cierto ¿sabes que su esposa está enferma?
-No, ¿qué tiene?
-Cáncer.
-Uy que mal, ¿quién te dijo?
-La vecina.
-¿La doña o la...?
-La doña.
-Pues ni modo.
-Sí, es triste, ver como alguien que siempre te atiende se va a morir.
-Pero bueno, ¿está en tratamiento?
-Pues creo que sí.
-Oye, volviendo al tema, ¿qué pasó después?
-Nos peleamos.
-¿Por?
-Pues porque se quería llevar la cafetera que me regaló.
-¡Qué cabrón!
-Su explicación fue porque el café me hace daño y además, la cafetera es mi objeto. Yo le dije "¡No mames! los regalos no se piden de vuelta, no te la vas a llevar. ¡No me hizo caso, la empacó y se la llevó.
-¿A dónde se fue?
-No sé, supongo que con su familia, la verdad es que ni quise investigar.
-¿Cómo te sientes?
-Bien, me siento libre, me he quitado un peso de encima.
-Salud por eso.
-Salud.
-...¿En dónde viven sus papás?
-No me chingues.
-Tranquila...
-No, nada de "tranquila", no me chingues, no quiero que hables con él.
-Yo nada más preguntaba.
-Como si no te conociera, quieres que te diga para que vayas a sacar el chisme.
-Creo que ha de estar de la chingada.
-¡Pues muy su pedo!
-Está solo.
-¡Hay pobrecito! ¡Está solito! ¡Hay que ir a rescatarlo! Por eso justamente lo mandé a la verga, por chillón.
-No le digas así.
-¡¿Qué?! ¿quieres ir a consolarlo?
-Ya, ya, cambiemos de tema.
-No mames, en serio, no mames.
-Ya, ¿quieres otra?
-Por favor.

6

-Mismo lugar, la parada de autobús, ahora ya no tengo nada por lo cual renegar en el trayecto de llegar a mi casa... ya no hay nadie con quien pelear, ya no hay nadie de quien deshacerse.
No he vuelto a saber nada de él, creo que sí me tomó la palabra... se fue.
Siento un vacío, un vacío total, no comprendo por qué me siento así, tal vez, la inercia, el cotidiano y descubrirlo como persona y no aceptarlo tal cual.
Sigo enojada, se me hace injusto que las cosas hayan cambiado, o que no me haya dado cuenta de que eran así desde el principio. Nos hicimos mucho daño, me siento traicionada, traicionada de lo que consideré... lo consideré de la forma en que yo quería verlo, no me atreví a aceptarlo... es que era insoportable para mí tanta atención, me asfixiaba.
Recuerdo que era la mujer más feliz cuando no estaba en casa, cuando tenía unas cuantas horas para mí sin que me estuviera viendo... todo lo que quería era mi espacio, supongo que ahora es lo que tengo, pero, no me siento bien.
Creo que... tengo que hacer algo interesante con mi vida.
...
No sé...
-Tal vez podrías hacer algo que siempre has querido hacer.
-Sí...
-Piénsalo, por cierto, la siguiente sesión se cancela, salgo de vacaciones.
-¿Ah sí?
-Sí, entonces nos vemos hasta la siguiente.
-Espero, o tal vez ya no vuelva...
Por aquello del cambio de vida.
-Buena tarde.

7

-Lo conocí en un bar, yo estaba sentada en la barra y él entró. Lo estuve viendo como dos horas, ninguno de los dos accedía a establecer otro tipo de contacto hasta que, me levanté, fui hacia él y le dije: "Vámonos"
No hubo más palabras, tomó mi mano y caminamos por horas hasta que, después de tanta vuelta, llegamos a mi casa. Al entrar cogimos como locos y a la mañana siguiente, desperté y tenía el desayuno en mi cama.
...
Jamás lo había visto así... parecía como un niño, un niño que buscaba una mamá con la cual coger resarcir todo lo que perdió en su infancia.
-¿Lo quieres?
-¿Qué?
-Que si lo quieres.
-No sé, no sé lo que siento, pero me parece que lo extraño.
-Por qué no lo buscas.
-Porque ya no quiero estar encima de nadie, ni presionar a alguien, ni llevar el control de todo, si lo busco, sería la primera en romper el trato, trato que inventé yo, no me puedo permitir eso.
-Orgullo.
-Respeto.
-Soberbia.
-Es respeto, es eso, y ya.
-Yo lo buscaría...
-Tú eres una urgida.
-Pues tal vez, pero si yo tuviera a alguien que me quisiera así como ese wey me cuentas, te quería, lo buscaría.
-...
-Aunque, tal vez ya no te quiere, ya quedaste en el pasado, por eso no te ha buscado. Porque, piénsalo, no es lógico, si te quería tanto, si lo mandaste a la chingada porque según tu te asfixiaba su amor, pues igual y ya te olvidó.
-No, con todo y lo encimoso que puede llegar a ser, me respeta, así que respeta mis deseos.
-Yo creo que ya no te quiere, es más que ya anda con otra.
-Pues si es así, qué bueno, que le vaya bien.
-¿No tienes celos?
-No, porque los celos son inseguridad y son una mamada.
-Oye, ¿y tu amiga?
-¿Cuál?
-Pues yo solo te conozco una.
-No sé, no la he visto en dos semanas.
-Entonces, ¿ya no lo quieres?
-¿A quién?
-A tu ex.
-Te digo que no... ¿por qué tanta insistencia en el tema?
-Dime, nada más dime.
-No sé, te digo que lo único que siento es que lo extraño.
-Los vi...
-¿Eh?
-Vi a tu amiga con un wey, en la parada en que tiraste el celular, enfrente de mi chamba.
-¿Y?
-Y según esa fotografía, vi a tu amiga con tu wey, bueno, ex wey.
-¿Qué?
-Yo estaba esperando un coche, ¡no mames! la verga más chiquita que has visto en tu vida, pues ésta era menos que eso.
-¿Qué?
-Que la verga de mi cliente estaba bien chiquita...
-¡Eso no! ¿Los viste?
-Ah eso, sí, los vi.
-¿Qué estaban haciendo? ¿por qué estaban juntos?
-Estaban esperando un camión, él se veía triste, ella lo abrazó...
-¿Y él? ¿qué hizo él?
-La...
-La ¡qué!
-abrazó...
-¿Y luego?
-Luego ella se separó y le acarició la cara...
-¿Y luego?
-Luego...
-¡Dime!
-¿Estás celosa?
-¡Que me digas chinga!
-Se besaron.
-No puede ser.
-Sí puede ser, si pudo ser.
-No, no... tal vez estás confundida.
-Créeme que no, porque después del beso se volvieron a abrazar, ella se recargó en su pecho, su cara daba enterita al lado de la acera donde yo estaba, yo le hice "quiuvo" y ella hizo una cara, que pa qué te cuento.
-¡Pinche vieja hija de su re puta madre!
-¿Cómo te sientes?
-Que pregunta tan más pendeja, ¿cómo me siento? ¡De la chingada! ¡así me siento!
-Lo siento.
-¿Cuándo fue eso?
-Hace una semana.
-¿Por qué no me habías dicho?
-Porque pensé que ya no te importaba, desde que terminaron solo has hablado de lo bien que te sientes de ya no estar con él, hasta hoy.
-Pero era algo importante, tuviste que haberme dicho.
-Pensé que ya no lo querías, que ya no te importaba.
-¡Eso no importa! Importa que esa puta decía ser mi amiga y nada más esperaba el momento en que terminara al otro pendejo para ir de puta a cogérselo.
-Eso ni yo lo hago amiga.
-¿Amiga?
-Lo somos, ¿o no?
-No lo creo, si hubieras sido mi amiga en ese mismo momento me hubieras mandado un mensaje para que yo llegara y les partiera su puta madre a los dos.
-No vale la pena.
-¡Cómo chingados no!
-Bueno, ¿eso quieres? ¿partirle la madre?
-Sí, eso quiero, eso es lo único que quiero ahorita.
-Pues yo te apoyo.
-¿Segura?
-Sí, no tengo nada que perder, además si no te ayudo, tú me la partes a mi y no me puedo dar el lujo de cargarme unos madrazos y perder clientela.
-Gracias.
-No he hecho nada todavía.
-Gracias por decirme.
-¿Aunque fuera hasta ahora?
-Eso aún no te lo perdono, pero sí, agradezco que me hayas dicho.
-Entonces, ¿qué hacemos?
-Vamos a su casa, de seguro ahí van a estar.
-Ya es noche.
-¿No tienes un amigo taxista?
-No... ah pero tengo una amiga que va conmigo a las reuniones de apoyo para la empode... sepa la madre qué, con tal que ella anda con un taxista, ¿le marco?
-Ya te tardaste.
-Bueno.
-¡Puta madre! pero es domingo, ¿crees que trabaje?
-Sí, ese wey trabaja sobre todo los domingos.
-Dale la dirección y dile que es a lado de una tienda.
-¿Cómo sigue la doña?
-Mal, ya está pelona.
-Uy pobre doña.
-Ni pedo así es la vida.
-...
Llega en quince minutos.
-¿Qué voy a hacer?
-Partirle la madre.
-Nunca me he peleado.
-Yo sí, mira, si ya te está ganando yo me meto, pero tú tienes que empezar.
-...
-Un consejo, nada de jaladas de greñas y arañazos, putazo limpio.
-¿Puño cerrado?
-Así.
-¡No mames! tranquila.
-Oh es tu clase, no llores, verás que con unos madrazos se te quita.
-Eso espero.

8













lunes 22 de agosto de 2011

Insomnio.

¡Insomnio de mierda!
Me despertó el sonido de un mosco volando sobre mi cabeza, la lluvia que se filtra en la pared, ha mojado mi almohada y parte del colchón, y... los sueños entremezclados con realidades próximas.
No puedo dormir.
No quiero soñar.
Me pregunto si lo posible me satisface, y si, al hacerlo, estaré tranquila...

domingo 12 de junio de 2011

... y pa´mi? ¿qué me implica LEGOM y su dramaturgia?...

“Mi teatro no es naturalista, no responde a aquello de personaje es
a la ficción lo que persona es a la sociedad.
Mis personajes son construcciones retóricas andadas a una realidad lumpenizada
a través de rasgos muy humanos.
mis personajes no son encarnaciones de una personas,
son como el actor, una construcción formal”
LEGOM

Según palabras de Verónica López García acerca de la dramaturgia de Luis Enrique comenta:
“consigue la ridiculización del hombre contemporáneo quien reduce notablemente su estatura al aceptar como destino las condiciones sociales”


Nacido en Guadalajara, Jalisco en el año 1968, LEGOM se define como un imbécil, alguien que no estudió “ni con Harold Pinter ni con Carmen Salinas, no me han publicado en checo ni en esloveno; todos los premios que he ganado llevan el nombre de perfectos desconocidos y, para acabarla de joder, paso de ocho a doce horas por semana pegado a un riñón de polisulfona.”


Con más de 46 obras dramáticas en su haber, ha sido ganador del Premio Iberoamericano de Dramaturgia en 2000 de la UNESCO y el Gobierno de Mérida, el Fringe First Award que otorga The Scotman Edimburgo en 2005 por su obra “Las chicas del 3.5 floppies”. Ganador del Premio Manuel Herrera en el 2000 por “Los restos de la nectarina”, 2003 por “Las chicas del 3.5 floppies”, “Sensacional de Maricones” en 2005, “Odio a los putos mexicanos” en 2006 y en 2007 por “Civilización”.
El objetivo de su drama radica en la develación del ser humano tocando la realidad, para que la escena genere una crisis.

Le enfant terrible

Odiado por muchos, afamado por otros tantos, LEGOM expresa en su dramaturgia, realidades que surgen de contextos de las clases bajas, o, retomando a Germán Castillo “de los elementales”, de personas que conviven gracias a un instinto de supervivencia que los hace actuar en función a satisfacer necesidades básicas, las cuales y debido a los entornos miserables en dónde se mueven, han formado en ellos, una lógica particular de pensamiento y por consecuencia, de acción.


Los personajes de LEGOM son construcciones intencionales, son lo que hacen, es decir, develan su naturaleza debido a la ejecución de acciones producto de decisiones generadas por un entorno que los ha convertido en seres que pertenecen a un estrato social en donde las expectativas de lo convencionalmente adquirido para “ser alguien” queda de lado ya que, no existe en ellos la necesidad de salir de su entorno en búsqueda de lo que se conoce como tener una vida decente, peor aún, de mínimo, tener las condiciones que por derecho (constitucional o, ya en lo básico, como seres humanos) nos corresponde. Y a su vez, éstos grupos sociales se auto conforman y subsisten gracias a una polaridad de convivencia entre una clase dominante, una clase media que se queda flotando entre el suelo y el cielo, y los miserables.

Es fácil vislumbrar personajes arquetípicos en sus obras cayendo en el “chistorete” de dichas clases sociales; es un terreno peligroso para los creadores escénicos enfrentarse a un LEGOM sin tomar en cuenta que, justo ésa proximidad con la realidad tangible a nuestros sentidos, la satisfacción de las ausencias, es mucho más común de lo que se cree o de lo que se es consciente; en otras palabras, no es necesario estar viviendo literalmente en la calle y sin comer durante días enteros para ubicarse en, por lo menos, una situación planteada en sus obras. La respuesta es muy sencilla, LEGOM le habla al humano, desdibujando roles sociales, cuestiones de género y posturas ideológicas pues su punto nodal, el caudal que hace que la acción dramática fluya es consecuencia de sólidas formas que son parte de la amplia gama de lo que nos constituye como humanos, frente a nosotros mismos, en relación con el otro y en función al entorno.

Y, debido a lo anterior, uno de los productos que arroja su dramaturgia genera una crítica ante lo que sucede en la sociedad.


El ojo de la perilla en su drama nos aproxima a mundos sórdidos de vecindades, de enfermedades venéreas, violaciones, prostitución, de vicios, relaciones enfermizas, abusos, hambre, miedo y fe, en dioses culeros, de racismo, asesinatos, peleas y enfrentamientos, de ambición y frustración pero; dentro de ésta caótica situación (repito, más próxima de lo que se piensa), se desdoblan los temas principales de las obras, como lo es el amor, la amistad, la familia, la sociedad, el poder, el odio, etc.

Neo o, tal vez, post costumbrismo existe en sus obras la clara imagen de lo que sucede en las relaciones sociales en la actualidad. Los personajes surgen a partir de la proximidad terriblemente fiel que expone al humano circunscrito a un individualismo férreo que lo impide “formalmente” a buscar alternativas de desarrollo personal dentro de los parámetros políticamente convenidos y por lo tanto “correctos”, no, no existe tal escenario, funcionan aquí contradicciones entre la búsqueda de llenar huecos con elementos básicos de subsistencia en éste tiempo, con el “vale madrismo” y la “hueva” feroz que impide a los personajes necesitar otros aspectos que no estén dentro de la obtención inmediata de la satisfacción de cuestiones básicas (comer, cagar, coger, dormir) obteniendo un hilarante resultado como fotografía del nivel de deshumanización existente en los caracteres frente a la resolución de sus crisis y problemáticas cotidianas.


El sujeto de la acción dramática se encuentra en los caracteres, en la acción de éstos frente al otro y en su entorno, así como los objetivos o la ausencia de éstos en cada uno de ellos, de ahí, se develan las situaciones en que están sumergidos, dibujando, mediante el diálogo o la narración, el origen y presente de los mismos.


Los caracteres aparecen en contraposición consigo mismos, con el otro y en relación al otro, comenta LEGOM:
“Al escribir una obra dramática no construimos personajes como algo entero e inamovible. Lo que construimos en el drama, lo que además le da estructura a un drama en términos convencionales, es una suma de pedacitos de personaje. Lo que construimos es una serie de características de un personaje (yo les digo, muy semántico, personemas)”

Según el gusto del autor, la importancia de sus personajes radica en que generan sentidos los cuales develan problemas de la realidad porque estructuran un discurso.


Caracteres que funcionan como ideas que aparecen de la relación o el enfrentamiento de una idea contraria. Según Jurij Alshitz , abordar a LEGOM como actores representaría captar y trabajar sobre los sistemas filosóficos que éstos representan. Los caracteres pues engloban en sí mismos el contexto de donde vienen y si bien, la intención del dramaturgo en primer instancia no corre en dirección de lanzar una crítica social, ésta se genera cuando se atiende el conjunto del drama.

Se encuentran dos líneas principales en su producción dramática, el diálogo y la narración como elementos principales del drama. Cabe mencionar que, en número de obras, cuenta con una sobresaliente cantidad de obras dialogadas contrario a las narradas o a las llamadas, en el argot “teatrero”, las de narraturgia. Al respecto de la narraturgia aclara Luis Enrique, que la definición correcta es Teatro Narrado.

LEGOM dice:
"Mi teatro no es naturalista, no responde a aquello de 'personaje es a la ficción lo que persona es a la sociedad'. Mis personajes son construcciones retóricas ancladas a una realidad lumpenizada a través de rasgos muy humanos. Mis personajes no son encarnaciones de una persona; son como el actor, una construcción formal"



-tons...

pues entonces:

A mí me toca LEGOM porque me identifico con eso que percibo como mierda de la realidad, suspiro y lloro porque siento el lado humano de las relaciones que crean sus personajes con ellos mismos y con el otro, es una humanidad enmarcada en lo que se considera inhumano, es el hambre, la necesidad de satisfacer necesidades básicas, es la ausencia, es la falta de esperanza, la fe puesta en un dios que solo ha traicionado lo que según él dice. Es un hablar, más que de las clases bajas, al ser humano contemporáneo, aquel que se encuentra en el metro, en la calle, en la universidad, en el mercado, hombres y mujeres desdibujados en una sociedad donde la aplastante carrera por ser alguien hace que nos olvidemos de nuestra esencia, donde es más importante comer que hacerme cuestionamientos sobre “ser alguien” en ésta realidad.

-¡ora ya!

-¡Jan Brown!

domingo 22 de mayo de 2011

¡Basta!

Ésto me hace daño...
me lastima sobre-entender...
es no confiar en lo que el otro expresa...

y por lo tanto...
porque quiero confiar y ya no quiero sufrir.

Suelto...

No es...

He pensado sobre la objetividad del uso de la razón antes de ejecutar una acción.
También sobre el significado de la duda, su relación con las certezas y, en el medio, el "puede ser".
Pienso también, que los motores cotidianos se basan en la ausencia de... para lograr...
La ausencia, la falta...
he de pensar en algo que me alimente mientras los gritos de ¡goool! suenan en las diferentes ventanas que dan vista al pasillo en donde, en el primer piso, me encuentro sentada tratando de escuchar y no ser vista por los que caminan fuera... no quiero que me vean... pero no me gusta tener las ventanas cerradas... simplemente ser invisible... me soy invisible, y no sé a qué le tengo miedo...

Pensar en que se puede vivir y saltar de un mundo a otro es, según los "que saben", efectos provenientes de alguien adicto a la mariguana. Yo me niego a aceptar dicha acusación...

Y ¡qué! ¡me vale madres! me gusta escuchar France Musique y escribir sobre mí, ¡sí!, ¡sí!, me facina que todo el mundo (el que tenga acceso a internet) se entere de lo que pienso acerca de lo que hice (aquel que encuentre el blog y se detenga a leerlo, claro)... ¿algún problema?... ¡como me caga que me digan: "No hay problema"!, ¡Pues claro que no hay problema chinga! ¿cómo va a haber un problema si yo cancelo la cita? Si yo la cancelo es porque no quiero ver a nadie... no quiero estar con nadie, no quiero que nadie me pregunte nada, no, no, negativa, nauseabunda, no...

No significa No.

domingo 15 de mayo de 2011

De como una cosa lleva a la otra.

Confundida... lo único que tengo, lo que me pasa, lo que siento, todo está relacionado con la confusión.

Confusión de creer que una cosa lleva a la otra, que una acción repercute en otra que me sea conveniente, que me guste, que vaya acorde con lo que espero.

Justo ahí el problema, esperar... Esperar a que las cosas "se den"
(se den ¿qué?)

Confusión porque creo que...

La lluvia me distrae y creo que no es buen momento de escribir...

sábado 7 de mayo de 2011

A ver, a ver... ¿por dónde empezamos?


"desde que te perdí, hago lo que me da la gana, desde que te perdí, ya no tengo ganas de nada... desde que te perdí, tomamos unas cañas por ahí, me dices que no es lo mismo ya sin mi, que ahora también eses mucho más feliz... desde que te perdí, desde que me perdiste, desde que me perdí, desde que te perdiste"





Sobre: Las cosas que "nos" gustan.





"Y aunque parezca raro, me pone alegre que llueva. No voy a estar riéndome todo el día si es que llueve durante 24 horas seguidas. En eso se basa que te guste algo, en que no lo tienes diario, y así, lo disfrutas solo en momentos precisos, ocasiones especiales"






...





y, tenía razón...



Exacto! me siento mal porque después de haber tenido los anteriores párrafos como respuestas, sigo pensando en eso, dándole vueltas...





y es que, el día de hoy, sobre todo la noche, estuvo (y viene el siguiente capítulo) muy loco.



Inicio el recorrido:





Negativas de encuentros durante la tarde que propiciaron un cambio de planes con respecto a la noche y la mañana del día siguiente.






Me metí a ver una obra de teatro después del ensayo, ensayo en el salón 123 donde los martes tomo clases con A.P. pienso que es muy bonito que haya árboles estampándose en el vidrio.




Salgo y quiero fumar un cigarro, recuerdo la razón por la que decidí dejar de fumar, me controlo y, de repente se me antoja ir a las "tumbitas" en búsqueda de un toque... Lo encuento en los escalones que te llevan apenas al lugar... Buena onda el morrito, hablando de aspiraciones en el ideal cuando la vivencia cotidiana es una traición frustrada...





El domingo hay una marcha por la paz





-... mi papá quiere ir...





-Va a salir de CU... ¿a qué hora?





-no pos creo que van a salir de...





Me pongo a pensar en comerciales cuando ya me pega, y creo que son, de verdad grandes ideas y que tendrían un chingo de éxito. Lo estoy observando, no sé si ... no, no está dormido; ¿de qué se estará riendo?... sus ojos, los tiene muy claros, ¡ah claro! es ciego... no no, no es ciego, está leyendo... ¿qué leerá?... ¡ja ja! ¡cómo se mueve! tiene muchos tics, ¿por qué tendrá tics?...





CU





Lo estoy siguiendo y la gente, ¡parece que si se cruzara a propósito! ¡ah, ya se está yendo!... Uf, ahora estoy a lado de él, ¿se habrá dado cuenta de que lo estoy siguiendo?... debería preguntarle así directo, o decirle, más bien decirle: Eres un ser muy interesante, ¿por qué tienes esos tics?... de seguro es extranjero, igual y me paro y le hablo con mi cara de pendeja, riéndome y muerta de nervios y el wey ni me va a entender... sube las escaleras del metro, avanza hasta el otro extremo... chale, ¿cuáles son las escaleras para los taxis?, son del otro lado, ¿para dónde va?... ya estás bajando y aquí está medio feo... nel, mejor me regreso...





Es la ... A... bajo las escaleras y encuentro la fila de gente que espera taxis...





La floppie madre.





Mujer jóven, cabello corto, trae una mochilita de Wall-E con el nombre de (supongo) su hijo escrito en mayúsculas y con plumón indeleble. Belleza particular, tiene una gran habilidad para controlar a Rodolfo solo poniendo la mano sobre la cabeza del niño, muñeca girando en dirección al inicio de la fila, tomar un taxi.



El niño se recarga en la malla, están tres cuartos frente a mí, sigo observándolos y ella, se percata de que estoy viéndolos. No hace nada, es imperceptible, yo me di cuenta porque estaba al tanto de todos sus movimientos. Eso me demostró que es defeña, que es una cabrona y que cuida a su hijo por encima de sus deseos ausentes (se vé que piensa en cosas que quiere hacer).



Se van...









tres lugares más y yo subo al taxi...






Una mujer en el inicio de la fila, con dos bolsas grandes de mandado, diciéndo: tómelo, yo estoy esperando a alguien... tómelo es que, yo estoy esperándo a alguien... suba, yo...





ya sé... espera a alguien, ¿a quién espera?, y si ¿es pura mentira?, ¿y si la señora hace fila todos los días y al llegar al primer lugar para treparse al taxi se para a lado y dice "súbase es que yo estoy esperando a alguien" y ese alguien no exista?, ¿que sea una solterona que la dejaron plantada en el altar?






... que gacho ha de ser eso, con razón la gente se amarga... con razón mi tía estaba amargada...





El taxi se detuvo, yo me fui directo a abrir la puerta, no consentí ni hice ningún comentario relativo a "me subiré o no me subiré" "se subirá o no se subirá", ya dentro nos quedamos viendo...






Estoy segura de que se dió cuenta que yo sí la había cachado...











Llegué a casa... cené.



Estuve esperando tres horas a que llegara un compa, uno de los departamentos de enfrente está encendido y hay fiesta.





-Mira mira, es Laura, dile al Chino.



-Chino ¡orale mira es Laura!



-(¿Será Leonardo? puede ser pero...


¡hay Laura! ¡no todo mundo gira en torno a tí!)





Resultó que sí era Leonardo, el niño al que hace 17 años no elegí como novio, me arrependtí mucho de haber escogido a León, y más me dió tristeza que él me mandó a la chingada en cuanto hube resuelto la situación, recuerdo que León iba en su bici y cuando dije su nombre, Leonardo sintió una tristeza terrible en cambio el otro, dijo "bueno" y se fue.




¡Así se fue el cabrón! arrancó en su bici y no me volvió a hablar.






La primer decisión, la primer bateada y también la empatía constante durante muchos años con Lisa Simpson (capítulo cuando le rome el corazón a Ralph) al ver ése episodio, la culpa y la penitencia durante muchos periodos de mi vida pensando en lo que hubiese sido de haber elegido a Leonardo.





Pero, eso jamás se sabrá... regresé en mí y salí del departamento, de la unidad, me subí a un Crussier azul rey.





-¿Qué onda?



-Súbete nena.



-Pero es que... no traigo nada.



-Tú súbete.



-Bueno







Asiento, copiloto, cigarros de nueva cuenta, el humo me hace salivar, y recuerdo el por qué dejé de fumar... me controlo y observo la dirección que lleva la mortera.



Asiento trasero:




-... pues sí, me voy a casar, me voy a casar porque creo que eso te puede hacer madurar y... pos ni la conozco, bueno nos conocemos de hace 4 meses, le dije un día:







(la vi a lado mío, toda jodida, toda mugrosa, chamugoza, y dije: Si ella está aquí, conmigo, en el funeral de mi padre a dos semanas de estrenar, creo que ella es la indicada para que sea mi esposa.


-¿Te quieres casar conmigo?


...


y así le pedí matrimonio a mi mujer).








-Vamos a casarnos ¿no?





-Ah pues, felicidades.




...







-unos tacos en chinga... ¿no quieren cenar?




Copiloto (a):
-¡chale con éste vato!





Piloto:


-Bu... bueno... hermano mi hermano voy para allá... ya estoy a tres cuadras... sí claro estoy aquí ya.




...



-Bueno... hermano... ando entrando apenas a Churubusco, si yo llego... es más... métete y espérame... hermano, ¿qué pasó?... claro que llego, ahi voy.



...



-Hermano... ya estoy llegando... si estoy aquí cerquita... ya ya... voy.











Intercalando llamadas con acciones:
¡Puta madre!





Asiento trasero: Viene la tira



Copiloto (a): ¡No mames!



Piloto: ... deja prendo un cigarrito...



Asiento trasero: Huele un chingo a mota






¡Puta madre! estamos en el semáforo y sí apesta...





Asiento trasero: Chale ¿cómo pueden estar fumando ésta madre?



Copiloto (a): (¡no mames! ¿cómo le hago para apagar ésta madre? Ah, no quiero quemarme...)



Piloto: A ver voy a prender un cigarrito...



Asiento trasero: No es que no mames, huele un chingo.








Copiloto (a): ¡Puta madre! ¡me "paniquié lo lamento, pero eché el churro a la chela!







Piloto: No te preocupes, no pasa nada.



Copiloto (a): (creo que no me entendió, ¡Eché medio churro a una lata llena de cerveza!) Ah, neta lo lamento.





Portazo.



Portazo.



Portazo.





Piloto: Carnal, pero de volada.


Asiento trasero: Sí, en serio, los pido para llevar, es que si no llego oliendo a cebolla va a valer madres.


Copiloto (a): ... (la quemadota me la di yo al tirar el puto churro...)















Cambio de día:



...de estar en un domingo en la tarde, con él y lo que representa.





-(Me estoy cayendo de sueño pero quiero ir a la Cineteca).




Me voy a bañar, por cierto, yo gané.



-Ok.



-Entonces ¿acabamos el juego?



-Sí.





(¡Me estoy durmiendo! Tengo que levantar a éstos morros, yo... ¿qué me pongo?... ¿qué me pongo?... Mi vestidito... vestidito bonito blanco...)







Salgo del baño rico y caliente, ¡no me queda el vestido!.... ¡no puede ser!





FLASHBACK





A ver a ver... oh qué bonito vestido... ¿cuánto cuesta?... ¿$60.00?...


-Señorita, a ver si vestido, ¿me lo enseña?


-(pinche vieja para qué chingados quiere ver mi vestido si estamos en un mercado en la ropa de segunda ¡Señora por favor! ¡Pinche vieja envidiosa!)


-Hay que bonito, yo estoy buscando un vestido, ahi si encuentra uno... se lo encargo.


-Ah, ajá.




(Ahorita voy al banco, pago la luz, saco varo y vengo a pagar la ropa que dejé encargada en el otro puesto y el vestido).




¿Me lo apartas? Voy a mi casa por dinero.


-Claro no se apure señorita.


-Gracias ahorita vuelvo... es aquí, enfrente...







(Voltea, voltea: ¡Pinche vieja cabrona!)




¡NO se lo vaya a vender!




(no cómo cree, cómo cree, ¡pinche vieja envidiosa)








...




¡Pinche vieja!


Episodio karmático y exceso de tetas.





Y ¿ahora qué me pongo?



Vestido... vestido...





Listo ¡vámonos!






-¿Te compraste esa cafetera?


-En 100 varos en la tienda de la UNAM.


(está mas cara... ¿por qué dije 100 a ella qué lo que gaste en mis cosas? ¡Hay Laura! ¡deja de sentir que te están checando por todo!)





¡Amonos pues!




...







-Podemos tomar un taxi, todavía está lejos.


-Pero está cerca ya, ¿no?


-Pues sí, bueno caminemos.


-...


-¿Me regalas un mensaje?


-Claro.




-(¡me mandó un mensaje!)









-Hola, lo lamento se nos...


-Hola.


-Mi amigo, llegó hoy.


-Hola.


-Hola.


-¿Compraste tu boleto ya?


-No, te estaba esperando.


-(¡Puta madre! Me pongo nerviosa, ¿de qué me pongo nerviosa?... ¿Me veo bien?... me veo bien gorda... Estoy bien cruda... hay que bueno que le chingué los chicles al morrito éste... che morra "échate unos chicles que hueles un chingo a alcohol, lo estás transpirando"... bueno camina rápido... ¡Hay se me ocurre hoy cambiar de bolsa! ¡bravo Laura! ¡ya pues!)


¿Traes credencial?


-No.


-A ver si nos lo venden de estudiante.


(Tiempo después: Nel.)




A ocho minutos de que empiece la película:





-(aquí me desafano, voy por un café y sirve que emano cafeína y no bacardi blanco... guacala ¿cómo fue que me tomé eso?



Salto de tiempo:





-No pos no hay otro lugar abierto.



-Pues vámonos...



-amonos...



-¿A dónde?



-Al ...



-(¿a dónde vamos a ir?, que me lleve a mi casa... ¡ah! ¡Vale madre! es viernes, estoy sola y quiero peda... ¡amonos!)





Un antro para ochenteros, noventeros y



...



hasta yo me sé esas rolas.



Un trago, otro trago...



(uta, está medio culero pero... pues bailemos)





Me asomo al espacio, hemos pasado ocho personas porque el R. solicitó que no pagásemos cover, el cadenero con cara de pocos amigos nos levantó el cordón y entramos.



La gente del lugar bailando, se ve que dominan las "coriografías" y ya están medios rucos (as) y ... chale... yo mejor me callo porque ya hasta tarareo la música... evasión, evasión... bailemos.



Ruido estruendoso de vaso cayendo y haciéndose añicos...





-¡Perdón! ¡perdón! ¡perdón!



-No ma...



-Fue sin querer, en serio, lo lamento, lo lamento tanto...



-...



-Ah, a ver, sécate con mi chalina.



-... préstame tu sudadera por favor, es que no mames, está bien mojada esta madre.



-Sí, agárrala.



-¡Hay perdón!



-Ya pues, vente a bailar...



-... pero es que...



-¡Ya chinga! no mames...



-bueno pues...





...





¡Ya vámonos!



-... ¿a dónde?



-Que ella maneje...



-... sí que ella maneje...



-Orale súbanse.



-Amonos.







Ganas de miar, coches, carretera, puesto de quesadillas...





-¡Aquí, aquí!



-Amos a desayunar...



-Ora unas quecas...





Tomling, tres personas sobre el tomblig, yo también me quiero subir...



(¿me subí con las botas?)





-A ver jóvenes bájense es para niños menores de 10 años.



-Perdón, perdón.



-Es que si lo rompen lo pagan.



-Ah no pues a la chingada, ¡bájense orale!





Gordita de chicharrón por favor... coca-cola... uta... ¿dónde estamos?



-Por...



-... ¿en dónde?



-...



-No pues quien sabe...



¡A la madre! hay que regresar, un amigo llega hoy al Teatro Blanquita, si llegamos, estamos a tiempo, tengo que recogerlo en el mural de CU.



-¡Amonos pues!



-¿A dónde vamos?



-Pásame mis lentes...



-Tenemos que regresar al DF porque va a llegar un amigo de Laura.



-¡Sí no mames! amonos.





Avenida, entrada... dirección exacta...



-Aquí... aquí es, aquí estaciónate.



¡Chale! deja le hablo para que venga mejor aquí.



-Sí, que le caiga aquí porque hay...



-¡Saca las chelas!



-A ver, arma un...



-Bue... bueno... ¡cielo acabo de llegar! Mira, te mandé la dirección en un mensaje, vente cielo, vente en taxi, no es muy caro, vente... ok, bueno, aquí te espero.



Que orita viene.





Salud...



-Facebook, ¡no mames!... ¡no mames!... tocan, tocan, ¡tocan!



¡Mi vida! ¡Lo siento! acabo de llegar... bueno acabamos de llegar, cielo pásale, mira pásale... Les presento a...



bueno... (...que si estoy bien?) sí, sí estoy bien... ¿quién habla?...



Sepa la madre quien me marcó... bueno dime, ¿cómo estuvo el viaje?



¡Bue... bueno!... ¿quién habla?... ahh nena, ¿qué onda?... Aquí en la casa... ajá, pues caile si quieres... mira tomas...



Chale me habló una amiga que ahi viene... bueno pues ¡salud!





-Voy a comprar un café.



-Ok.



-Me da un... americano grande por favor...



(le voy a echar azúcar y... ah no hay crema. bueno sin crema... está bien caliente, a ver si no me quemo... ¡uf qué calor hace!... mira están platicando... ¡que chido sábado!... me encantan los sábados... me encantan los fines de semana y las pedas con destino incierto...)



-Listo, vamonos.







Nos sentamos... él enmedio, a lado mío un viejo que trae su cojincito... inicia...



-(a huevo, no me equivoqué, ¡ésto va a estar loco!)





1 hr 10 minutos más tarde.



-¡Wow!



-Sin comentarios.



-Orale.




-¿Qué onda?



-Pues...



-...



-...



-Necesito ir al baño.



-Yo también.



-Yo también.







-¿Entonces?



-¿Unas chelas en Coyoacán?



-...



-Me late, ¿vamos?



-...



-Sí.





Le lloran los ojos... es por el smog... supongo...



-... así arden cuando llegas al DF.



-Supongo.



-O, ¿andas sentimental?... ¡hay mi vida!... ya no sufras...



-Es muy condescendiente...



-jajaja



-¿Quién?



-Tú.



-¿Yo?... por... ¡ah! por el "mi vida"... pues muy en el fondo de mi ser tengo algo de cursi.







¿Credencial?... Mi vida tengo la de la UNAM solamente... (Bravo, bravo Laura, Ley de Morphie, se te ocurrió justo hoy cambiar de bolsa) ... Nena... muchas gracias pero tengo 27 años...



(¡mija no mames!)



Sin inconvenientes estuvimos tomando cerveza hasta que...



-¡Oh Radiohead!



-Radiohead.



-...



-¡qué! ¿por qué la quitaron?



-No no, no...



-uta.





-¡qué poca!



-Sí, qué poca...



-Chale apenas que estábamos...





-A ver, ¿qué onda? Mejor compramos unas chelas y vamos a la casa ¿no?



-...



-...



-¡Sí! ya es hora de ahorrar tantito...







Taxi, remebranzas sobre Acción y el conteo de las transmisiones, Siempre en Domingo...



-Yo me acuerdo de "Acapulco 91"



-jajaja



-jajaja



-jajaja



-Hay señorita ¿apoco le tocó?



-Pues muy chiquita pero me acuerdo de la cancioncita.



-Aquí mero.



-Sí, aquí mero.



-Bueno solo atraviésenos porfa...



-Sí, aquí en la vinatería que cierra a las 8...



-Jajaja, a las 8, ¿quién puede cerrar una vinatería a las 8? Ya ni en To...



-¿La cierran a las 8?



-¡Sí! a las 8, ¿lo puede creer?



-Gracias.



-Gracias.



-Buena noche.





-Buenas noches.



-Buenas noches.



-Hola...





Estoy a punto de llegar a la conclusión del fin de semana, y comienzo con mi desencanto por los domingos (y me vale que es el 7o día dedicado al descanso) tal vez justo por eso no me gustan, porque la presencia del domingo me implica un lunes de obligación, (jajaja, se nota que sigo siendo estudiante).





Estuve en el departamento de enfrente en búsqueda de una clave para tener internet a todas horas y con alta calidad... no me dieron los números pero sí obtuve nuevas sobre el estado civil del tal Leonardo



-sí Leonardo tu novio... está casado.



-¿Ah sí? Que bien... (la neta no me interesa... u pero, si hubiera estado bien verlo para saber cómo es su cara ahora... en fin.)



-Bueno, pues yo me retiro... Gracias... salúdame a tu hermana... ah y ahí te encargo lo del internet porfa... buena noche.





Camino...



quiero llegar a besarlo.



Entro, está en el sillón recostado... me meto a la cocina, mi amigo ya se va a dormir...



Regreso a la sala...



(voy a besarlo y ya)





-¿Por qué no mejor te traes la compu?



-sí.







-¿Dónde están éstas cosas?



-Mmm... aquí...







-¿cómo dormiste?



-Bien, super bien.







Prometí unos hot cakes el día anterior...



(¿Por qué dije que hacía unos hot cakes? ¿cuándo en la vida me ando cocinando?... sólo cuando estoy alegre... y... ¡es que estoy feliz!... aunque claro está que también pude haber ofrecido esos hot cakes por la película... ¡wow! jamás hubiese pensado que el jabón líquido sobre los hot cakes simula miel maple)





-Estabas muy cansada... creo que es la primera vez que te veo tan...



-Lo siento... pero sí, estaba cansadísima, no había dormido nada.



-Y... ¿los hot cakes que prometiste ayer?



-¡Ah, vale! Ahora los hago.



¿podrás sacar la harina de esas puertitas por favor?





(Justo en éste momento, ¡Hay Laura! se te ocurre hacer miles de cosas en vez de hacer los hot cakes... pero... ¡ah! Pues qué... me gusta y me gusta que cocine... pero hay que disimular, tal vez por eso me busco otras actividades cuando él... aguanta... pero es mi casa... ¡no mames Laura! Haz los hot cakes)





Domingo... domingo en la mañana desayunando hot cakes con plátano y... saben bien.



Domingo... domingo a medio día con una taza de café.



Domingo... domingo tarde, fin de una película y ya se va.





Las despedidas y los holas son de lo más fríos. Estando en el sillón... acostados viendo la película pensé en acariciar su cabello y dudé... dudé porque era ya de día... porque era la primera vez que estábamos de día en mi casa viendo una película y además estábamos con mi amigo...





-Pues sí, un domingo en la tarde... sillón... los dos... lo que te evoca.



-Claro, no lo había visto así.



-Yo la verdad no tengo autoridad moral para darte un consejo pero... disfrútalo.



-Sí, tienes razón... la verdad es que es bonito...





Entrar a facebook también es un retorno a la realidad... a los convenios establecidos desde el principio... creo que aún sigo trabajando en creer que puedo estar bien sin conflictuarme la existencia... Estoy bien... y estar bien no implica tener... Checar el facebook hace que toque tierra.





y ahora, disfruto.





Dejar el cigarro es un constante ejercicio para estar en el presente asumiendo una decisión tomada. Lección del día.



p.d. Implicaciones sugeridas... acusaciones aceptadas.